Por Siddharth Cavale

Los precios del petróleo cerraron casi estables el lunes y en torno a los niveles previos a la guerra de Irán, después de que Arabia Saudita recortó drásticamente sus precios oficiales de venta, la OPEP+ aprobó otro aumento del objetivo de producción a partir de agosto y las exportaciones a través del estrecho de Ormuz se recuperaron aún más.

Los futuros del crudo Brent ICEEUR:BRN1!, que a finales de abril alcanzaron un máximo de cuatro años de 126 dólares, cerraron en 71,99 dólares el barril, con una baja de 13 centavos, o un 0,2%.

Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos NYMEX:CL1! cerraron en 68,55 dólares el barril, con un descenso de 14 centavos, o un 0,2%. El viernes no hubo cotización del WTI, ya que los mercados estadounidenses permanecieron cerrados por un festivo.

Ambos contratos operaron estables la semana pasada, tras haber caído durante las últimas semanas, mientras los inversores siguen de cerca las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz y vigilan la recuperación de las exportaciones petroleras en el golfo Pérsico.

"El movimiento a la baja sigue viéndose influido por el hecho de que los petroleros que antes se encontraban bloqueados han logrado salir del golfo, lo que ha provocado un aumento del petróleo en el mar", dijo Giovanni Staunovo, analista de UBS.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y un grupo de aliados liderado por Rusia acordaron el domingo aumentar aún más los objetivos de producción en 188.000 barriles por día (bpd) a partir de agosto, además de los incrementos similares ya previstos para junio y julio.

Arabia Saudita fijó el precio oficial de venta de su crudo insignia, el Arab Light, para Asia en agosto en 1,50 dólares por barril menos que el promedio Omán/Dubái, lo que supone la mayor baja mensual desde que Reuters comenzó a registrar los datos en 2003.

"Están vendiendo en un mercado bajista, lo que ofrece pocas esperanzas de una recuperación inminente de los precios", señaló Tamas Varga, analista de PVM. "Sin embargo, los precios más bajos del petróleo estimularán sin duda la demanda a largo plazo".