NASDAQ:GOOG, de Alphabet, Google, anunció el jueves que había debilitado una red de dispositivos conectados a Internet que se utilizaba para ocultar y redirigir tráfico malicioso en línea, actuando contra el operador de proxies residenciales NetNut y la red de bots Popa.
Google tomó medidas en colaboración con el FBI y Lumen NYSE:LUMN, entre otros.
El gigante tecnológico afirmó que había desactivado cuentas y servicios utilizados en operaciones de comando y control de malware relacionadas con NetNut y que había compartido información técnica sobre la infraestructura del grupo con las fuerzas del orden y socios del sector para respaldar unos esfuerzos de aplicación de la ley más amplios.
Las redes de proxies residenciales redirigen el tráfico de Internet a través de direcciones IP de particulares, ocultando su origen y eludiendo las defensas de seguridad, una característica que, aunque tiene usos legítimos, suele ser objeto de abuso para cometer delitos cibernéticos.
«Creemos que nuestras acciones coordinadas han provocado un deterioro significativo de la red de proxies de NetNut y de sus operaciones comerciales, reduciendo en millones el número de dispositivos disponibles para el operador de proxies», afirmó Google en una entrada de blog.
La empresa matriz de NetNut, el proveedor de datos web con sede en Israel Alarum Technologies TASE:ALAR, fue informada el jueves por el FBI de la incautación de algunos de sus dominios, según comunicó la empresa a Reuters.
«Alarum se toma este asunto muy en serio y cooperará plenamente con las fuerzas del orden para garantizar que cualquier uso indebido de su infraestructura sea investigado a fondo y que los responsables rindan cuentas».
Por otra parte, ese mismo día, Bloomberg News informó de que el FBI llevaba más de un año investigando posibles vínculos entre NetNut y Popa, citando documentos a los que había tenido acceso y fuentes familiarizadas con la situación.
Según el informe, la investigación fue una de las varias que revisaron funcionarios de múltiples organismos federales encargados de hacer cumplir la ley durante una reunión celebrada en Colorado a finales del año pasado sobre redes proxy.
El FBI no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Reuters.