Por Joe Cash

La actividad industrial de China volvió a la expansión en junio, impulsada por la demanda de chips, computadores y otros productos relacionados con la inteligencia artificial, ya que los sólidos pedidos de exportación y la anticipación de las exportaciones a Estados Unidos para adelantarse a los aranceles compensaron la debilidad en otros sectores de la economía.

Los datos sugieren que la inversión mundial en IA está proporcionando un importante colchón a los fabricantes de la economía china, valorada en 20 billones de dólares, a pesar de que las perturbaciones derivadas del conflicto en Oriente Medio y la prolongada caída del sector inmobiliario siguen lastrando el crecimiento general.

El índice oficial de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero subió hasta 50,3 en junio, desde el 50,0 registrado en mayo, según una encuesta de la Oficina Nacional de Estadística (NBS, por sus siglas en inglés). Superó la previsión media de 50,0 de una encuesta de Reuters.

"Las exportaciones para satisfacer la demanda internacional de chips y otros productos relacionados con la IA, así como la anticipación de pedidos para adelantarse a los nuevos aranceles de la Sección 301 de EEUU previstos para finales de julio y la mejora de la demanda interna debido a la reducción de los costos en las fases iniciales de la cadena de suministro, han sustentado esta mejora", dijo Dan Wang, directora para China de la consultora Eurasia Group.

El número de proyectos de infraestructura nacionales también repuntó durante el último mes, añadió.

Los minoristas estadounidenses han adelantado entre cuatro y seis semanas los pedidos procedentes de China para asegurar sus existencias de cara al Viernes Negro y a las ventas navideñas, antes de las subidas de aranceles previstas para finales de este año, según indicaron responsables del sector del transporte marítimo.

El subíndice de nuevos pedidos de exportación volvió a la expansión en junio, subiendo de 48,6 a 50,1, mientras que los indicadores de producción y de nuevos pedidos generales subieron ligeramente a 51,4 y 51,2 desde 51,2 y 49,9, respectivamente.

Sin embargo, los precios de fábrica bajaron a 48,2 desde los 51,9 registrados en mayo, tras cinco meses de expansión, y el empleo también siguió mostrando una tendencia a la baja.

"Se prevé que la fortaleza de las exportaciones continúe, impulsada por la demanda mundial de inversión en IA", dijo Xu Tianchen, economista de Economist Intelligence Unit. "En segundo lugar, se producirán nuevas medidas de flexibilización de la política económica".

"Por ejemplo, el gasto fiscal se ha quedado por detrás de lo previsto en los presupuestos, y debería acelerarse en los próximos meses. También hay margen para una flexibilización monetaria", añadió.

El PMI no manufacturero, que incluye los servicios y la construcción, mejoró hasta situarse en 50,2 frente al 50,1 de mayo, mientras que el PMI compuesto se situó en 50,6, frente al 50,5 del mes anterior.

¿AUMENTO O CAÍDA DEL SECTOR DE LA IA?

Dado que la crisis inmobiliaria muestra pocos indicios de estabilizarse y que el gasto de los hogares sigue siendo moderado, los dirigentes económicos se enfrentan al reto de gestionar una economía de dos velocidades.

Existe una enorme demanda internacional de semiconductores para centros de datos y electrónica avanzada, lo que beneficia a los puntos fuertes de China en el sector manufacturero, pero no parece haber mucha demanda para nada más.

Las exportaciones de muebles, por ejemplo, crecieron solo un 1,9% en términos de valor interanual, según los últimos datos comerciales de mayo, mientras que los envíos de equipos de procesamiento automatizado de datos se dispararon un 60% durante el mismo periodo.

Además, las ventas al por menor, un indicador de la demanda interna, cayeron por primera vez en más de tres años, muestran los datos más recientes de mayo, junto con una caída más acusada de los precios de la vivienda nueva.