Por Julia Symmes Cobb, Mayela Armas y Alberto Fajardo

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, negó enérgicamente el jueves que su gobierno reaccionara con demasiada lentitud ante la destrucción causada por dos terremotos que devastaron la costa norte del país, dejando más de 2.000 muertos, tras días de críticas generalizadas a la respuesta oficial.

Civiles de todo tipo —incluidos sobrevivientes, familiares, paramédicos voluntarios y equipos de rescate extranjeros— han acudido a las zonas afectadas, especialmente al estado de La Guaira, el más afectado, desde los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio, que destruyeron o dañaron cientos de edificios, en particular torres residenciales en este destino costero.

Muchos de quienes trabajan entre los escombros, junto con organizaciones de ayuda internacional, han criticado lo que consideran una respuesta gubernamental lenta e ineficaz, con escasa presencia de funcionarios, retrasos en la llegada de ayuda como alimentos y suministros médicos, y la continua falta de maquinaria pesada para remover los escombros en medio de las operaciones de búsqueda

"Fue una tragedia natural de una escala que nunca imaginamos, a pesar que sabíamos que podía presentarse un evento sísmico en nuestro país", declaró Rodríguez en su primera conferencia de prensa desde que asumió el cargo en enero tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas. "No esperamos uno, dos o tres días. Actuamos de inmediato".

Se desplegaron cuatro mil funcionarios de inmediato, dijo, cifra que aumentó a 14.000 al día siguiente y luego a la actual de 19.000. También emitió un decreto de emergencia para activar los protocolos de emergencia, según informó a decenas de periodistas internacionales.

El Gobierno "sí estuvo desplegado desde un primer momento. El primero en dirigirse al país fue el vicepresidente de Seguridad Ciudadana que es responsable en esta materia de la activación del sistema de protección civil. Inmediatamente se activaron, pero tu apreciación tiene mucho que ver con las matrices que se elaboraron en laboratorios", aseguró la funcionaria al ser consultada sobre las demoras de las que se quejaban algunas víctimas.

Rodríguez indicó que su gobierno emitió un decreto de emergencia para activar la protección civil y los protocolos de emergencia a las pocas horas de los terremotos, que se produjeron el miércoles pasado con menos de un minuto de diferencia.

También informó que casi todos los funcionarios regionales de La Guaira, el estado costero más afectado, perecieron en edificios reducidos a escombros.

Cifró el número de fallecidos en 2.595 y afirmó que el gobierno aún no ha concluido las labores de búsqueda y rescate. "Todavía podemos encontrar personas con vida y por eso no quiero cerrar la primera fase de búsqueda y rescate", aseguró. "Hicimos todo lo que estaba en nuestros manos y seguiremos haciendo todo", agregó ante una sala repleta de decenas de periodistas locales e internacionales.

Rodríguez no especificó el número de personas que siguen desaparecidas.

Las personas que figuran como desaparecidas en una lista en línea no oficial, pero de amplia difusión, se redujo a unas 38.600 el jueves por la mañana, tras alcanzar casi 60.000 en los días posteriores a los terremotos.

Rodríguez criticó duramente lo que denominó "laboratorios mediáticos" por crear una percepción de caos y afirmó que tenían motivaciones políticas.

Hubo quienes fueron a La Guaira "a buscar un familiar (...) Pero se activaron laboratorios mediáticos, lo tengo que decir responsablemente porque los tenemos ubicados y determinado de dónde salieron las principales matrices", agregó, sin ofrecer más explicaciones.

Al menos los tres primeros días después de los terremotos miles de motorizados y autos se desplazaron desde Caracas y otras localidades rumbo a La Guaira llevando ayuda y rescatando personas. El gobierno decretó la zona como de emergencia e impuso bloqueos y restricciones vehiculares, pero que igual no impidieron totalmente el paso de voluntarios, familiares, entre otros.

Rodríguez insistió que tal movimiento, que generó un enorme congestionamiento vehicular por días, fue producto de matrices mediáticas que buscaban generar caos. "Es miserable. Desalmado, desconsiderado a un pueblo bajo angustia, bajo sufrimiento, dolor, causar ese tipo de caos y por eso militarizamos".

Dijo que ha estado en contacto con el Banco Interamericano, el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial que "ya han ofrecido cooperación no reembolsable para atender el proceso de recuperación y bueno, no solamente la recuperación no reembolsable, sino líneas de crédito para Venezuela".

RESPUESTA LIDERADA POR CIVILES

La televisión estatal ha mostrado regularmente a Rodríguez reuniéndose con oficiales militares y de seguridad, mientras grupos de soldados y policías patrullaban las principales carreteras de La Guaira y, en ocasiones, dirigían el tráfico.

Sin embargo, la respuesta al desastre, según observaron testigos de Reuters, ha sido liderada por civiles, muchos de ellos voluntarios.

Las víctimas pasaron días intentando desenterrar a sus seres queridos con sus propias manos, palas y picos, con la ayuda de bomberos, protección civil, miles de miembros de equipos de rescate extranjeros, estudiantes de medicina y enfermería, civiles que normalmente trabajan como maestros y veterinarios y, ocasionalmente, algún soldado.

Soldados que trabajaron durante días junto a civiles en las seis torres derrumbadas de un importante complejo de viviendas públicas en La Guaira declararon a Reuters que se habían ofrecido como voluntarios para ayudar allí.

Rodríguez afirmó que la cifra de muertos asciende a 2.595 y que el gobierno aún no ha finalizado sus esfuerzos de búsqueda y rescate.

No proporcionó una cifra de desaparecidos. Una lista en línea no oficial, pero de amplia difusión, se redujo a unas 38.500 personas el jueves por la noche, tras alcanzar un máximo de casi 60.000 en los días posteriores a los terremotos.

El representante de las Naciones Unidas en Caracas declaró esta semana que se estaban adquiriendo 10.000 bolsas para cadáveres para Venezuela, y el Servicio Geológico de Estados Unidos estimó que podrían producirse más de 10.000 muertes.

RESCATES EN CURSO

En los días inmediatamente posteriores a los dos temblores, gran parte del agua, los alimentos y otros suministros básicos que llegaban a La Guaira fueron transportados por miles de civiles, muchos de ellos en motocicleta.

Ahora, voluntarios gestionan refugios para quienes han perdido sus hogares, recibiendo ayuda oficial, pero estableciendo sus propias normas y creando su propio sistema de seguimiento para los residentes.

En uno de los principales centros médicos que atienden la zona del desastre, un hospital en el municipio de Vargas, el personal y los residentes afirmaron que el flujo de pacientes había disminuido en comparación con los días inmediatamente posteriores a los sismos.

A unos 6 kilómetros de distancia, un hospital de campaña de la Armada brasileña, que comenzó a operar el lunes, había atendido a 180 personas hasta el jueves, según el comandante Leonel Mariano. El centro, distribuido en cinco tiendas de campaña cerca de la playa, incluye una unidad de cuidados intensivos, quirófano, ortopedia, pediatría, medicina general y una farmacia.

"Estamos coordinando autobuses para traer aquí a las personas desde los refugios", dijo Mariano. "Aún no hemos realizado cirugías, pero hemos atendido casos de cuidados intensivos y algunos casos graves".

Médicos convirtieron un restaurante McDonald’s en La Guaira en un centro de salud improvisado, atendiendo a unos 200 pacientes diarios desde su apertura el viernes. El lugar ofrece atención de emergencia, medicamentos donados, una farmacia y una unidad veterinaria, que funciona en la antigua sección de helados del restaurante.

En medio de la devastación, algunos momentos de supervivencia brindan destellos de esperanza a las familias que aún buscan a sus seres queridos.

El guardia de seguridad Hernán Alberto Gil fue rescatado de entre los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, de nueve pisos, la madrugada del jueves, tras varios días de trabajo de equipos de rescate de El Salvador, Chile, Estados Unidos, Portugal, México, Costa Rica y Venezuela.

"Agradecida con Dios porque lo mantuvo ahí con vida tantos días, a pesar de tantos días sin alimentarse, sin hidratarse", dijo Gusbimar González, esposa de Gil, quien agregó que "él aguantó como un guerrero".

Equipos de socorristas mexicanos rescataron con vida a una perra llamada Sarita de un edificio derrumbado después de que su dueño alertara a los especialistas sobre ruidos bajo los escombros. La perra fue localizada por un equipo militar de búsqueda y rescate y un perro de salvamento llamado Kai, y luego se reunió con su dueño, quien dijo que el rescate le dio esperanzas de que su hija desaparecida pudiera ser encontrada con vida.