La ministra de Finanzas japonesa, Satsuki Katayama, afirmó el viernes que el Gobierno responderá adecuadamente a las fluctuaciones monetarias, reiterando sus advertencias mientras los operadores se preparaban para una posible intervención de las autoridades japonesas.
«Nuestra postura no ha cambiado. Responderemos adecuadamente en cualquier momento según sea necesario», afirmó Katayama en una rueda de prensa habitual al ser preguntada sobre la persistente debilidad del yen.
Katayama también hizo hincapié en que el Gobierno ha mantenido un estrecho contacto con las autoridades estadounidenses sobre cuestiones de divisas, «incluso cuando en EEUU es festivo».
El yen se disparó repentinamente frente al dólar el jueves, con los operadores en alerta ante la posibilidad de una intervención y nerviosos ante un posible nuevo enfoque en la compra oficial de divisas.
Los operadores consideraron que el movimiento podría haber sido demasiado pequeño como para sugerir una intervención, pero el yen pronto recibió un nuevo impulso cuando las cifras de empleo de EEUU, más débiles de lo esperado, hicieron caer al dólar.
El yen cotizaba a 161,2 por dólar el viernes, frente al mínimo de 40 años de 162,84 alcanzado a principios de esta semana.
En cuanto al aumento de los rendimientos de los bonos del Estado japonés (JGB), Katayama subrayó el compromiso del Gobierno de mantener la confianza en el mercado de bonos y la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Los rendimientos de referencia de los JGB se dispararon el viernes hasta alcanzar su máximo en casi 30 años,ante la preocupación de los inversores por la salud fiscal de la economía japonesa.