Por Makiko Yamazaki y Kaori Kaneko

Japón reiteró el martes que las autoridades estaban preparadas para responder a las fluctuaciones del tipo de cambio, manteniendo el mismo discurso a pesar de la caída del yen hasta su mínimo en cuatro décadas.

El yen FX_IDC:USDJPY aceleraba su caída hasta alcanzar los 162,41 en la sesión matinal del martes, tras superar el nivel de 162 por dólar por primera vez desde 1986, lo que avivaba las especulaciones de que Tokio podría intervenir en el mercado en cualquier momento.

"Todo se reduce a estar preparados para responder adecuadamente a las fluctuaciones monetarias en cualquier momento", dijo la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, en una rueda de prensa habitual, al ser preguntada sobre la caída del yen por encima de los 162 por dólar, repitiendo el discurso que las autoridades han utilizado de forma sistemática.

En respuesta a una pregunta sobre si su sentido de la urgencia había cambiado, Katayama dijo que su mensaje seguía siendo el mismo. Las referencias a una actuación adecuada "incluyen la posibilidad de medidas decisivas, tal y como se confirmó en una reciente reunión virtual con Estados Unidos", señaló.

Responsables del Gobierno han señalado en privado que la "última advertencia" de las autoridades del 30 de abril, emitida apenas unas horas antes de la última ronda de intervenciones, sigue vigente, lo que subraya el riesgo de una acción repentina en el mercado de divisas.

Tokio gastó la cifra récord de 11,7 billones de yenes (72.170 millones de dólares) en intervenciones en los mercados de divisas entre finales de abril y principios de mayo.

En otra rueda de prensa, el secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, dijo que el Gobierno construirá una estructura económica resistente a las fluctuaciones del tipo de cambio, al tiempo que seguirá preparado para intervenir en el mercado si fuera necesario.

Kihara señaló que no haría comentarios sobre los niveles actuales del tipo de cambio, unas declaraciones a las que se sumó Katayama.

El yen se ha mantenido bajo presión bajista a pesar de la última subida de tasas del Banco de Japón este mes, ya que la medida ha tenido un efecto mínimo en los factores fundamentales que impulsan los mercados de divisas.

Las tasas de interés de Japón siguen estando muy por debajo de las de Estados Unidos, lo que deja una amplia diferencia de rendimiento que favorece al dólar y sustenta las operaciones de "bicicleta financiera", en las que los inversores se endeudan a bajo coste en yenes e invierten en divisas de mayor rendimiento.

Se espera que el próximo plan anual de política económica del Gobierno apunte a mantener bajos los costos de financiación, informó Reuters la semana pasada, lo que aviva los temores de que el banco central pueda verse disuadido de subir aún más las tasas.

(1 dólar = 162,1100 yenes)